miércoles, marzo 22, 2006

El ratón, el gigante y el inmigrante

Este es un cuento que le conté una vez a mi novia para que se durmiera, hay que tener en cuenta que yo también estaba medio dormido, en ese estado mi sentido de la percepción deja mucho que desear y por lo tanto, lo que cuento también. El ratón, el gigante y el inmigrante.


Érase una vez un gigante, muy gigante, muy gigante que vivía en una cueva muy grande, muy grande, muy grande, ese gigante tan gigante era el temor de todos aquellos seres que habitaban el bosque donde él vivía, pero un ratón pequeñito, pequeñito y muy despistado llegó, sin saberlo, hasta la cueva donde vivía el gigante, tan gigante.

- Hola, ¿hay alguien ahí? - dijo el ignorante ratoncito.
- ¿Quién eres? - gritó amenazante el gigante.
- Un ratoncito muy pequeñito, muy pequeñito, muy pequeñito, ¿y tú quién eres?
- Un gigante muy gigante, muy gigante.

El gigante salió de la cueva mientras el ratoncito miraba hacía arriba incrédulo al ver una persona de semejante tamaño, y es que el ratón apenas llegaba a divisar la cabeza del gigante, era tremendamente enorme. El gigante se agachó, de hecho tardó varios minutos en agacharse y lograr ver al ratoncito, pero cuando lo hizo lo cogió con una de sus manos y lo levantó a la altura de su cara.

- ¿Me vas a comer? - dijo el ratoncito.
- Ja, ja, ja, que va, no serías comida para mi.
- Entonces, ¿para que me coges?
- Quería saber que hacías aquí, como habías llegado hasta mi cueva si todos los lugareños no se aproximan a más de 5 kms.
- No lo sé, yo solo soy un ratoncito chiquitito en busca del amor. Me dijeron que en esta dirección podría llegar a Nueva York, sitio donde los solteros encuentran, sino amor, por lo menos mucho sexo...
- Mmm, ¿y qué más sabes de Nueva York? - preguntó el gigante intrigado.
- Pues también he oído decir que es enorme y que hay mucho trabajo.
- Esta bien, ¡decidido! ¿Me permitirías acompañarte a la ciudad?
- Claro, además, con tus largos pasos seguro que llegamos antes.

Y empezaron a caminar, con los grandes, grandes pasos del gigante camino de Nueva York, pero apenas comenzado el camino se encontraron a una persona llorando y decidieron parar...

- ¿Qué te pasa? - preguntó el ratoncito.
- Pues que no encuentro trabajo, estoy solo, tengo la familia lejos y encima no gano dinero...
- Vaya, lo lamento, permíteme presentarme, yo soy el ratoncito chiquitito, chiquitito, y es que que hay junto a mi es el gigante gigantesco.
- Pues yo soy un inmigrante, y busco trabajo.
- Nosotros vamos a Nueva York - replicó el gigante - seguro que allí también hay un trabajo para ti.
- ¿De verdad? ¿Y podría acompañaros?
- Claro, súbete a mi y vamos para Nueva York. - contestó el gigante.

Y continuó el viaje, ahora acompañados del inmigrante sin trabajo, tras largas horas y gigantescos pasos llegaron finalmente a Nueva York, era todo aquello que habían soñado, enormes rascacielos, luces, colores. Cuando se adentraban en la ciudad el ratoncito pequeñito, pequeñito vió una ratita barriendo la puerta y se detuvo decidido ante ella, y es que el ratoncito se acababa de enamorar.

- Hola, ¿qué tal? Soy el ratoncito pequeñito, pequeñito, y tú, ¿quién eres?
- Hola, yo soy la ratita presumida©.
- Encantado ratita presumida©. - dijo fascinado el ratoncito pequeñito, pequeñito, cada vez con un corazón más y más grande.
- Pasa ratoncito, que te voy a preparar un buen manjar.

El ratoncito guiñó el ojo al gigante y al inmigrante y se adentró feliz en la casita de la ratita presumida©. El enorme gigante y el inmigrante siguieron caminando por las calles de Nueva York hasta que un hombre los paró y preguntó al gigante.

- Oye tú, ¿perteneces a algún equipo de baloncesto?
- ¿Yo? Que va, si vengo del bosque.
- Bueno, da igual yo si quieres te ficho para mi equipo, seguro que con tu colaboración ganaremos el anillo de campeones de la NBA durante unos cuantos años seguidos.
- Esta bien - replicó el gigante - pero antes tendrás que consultarlo con mi manager - y le guiño el ojo al inmigrante que, por fin, ya tenía trabajo.

Y colorín colorado este absurdo cuento se ha acabado.



11 Dejaron su granito de arena...

Anonymous Niha desde el desierto dijo...

Con su punto de ternura y de humor, con su final feliz... Gran cuento.

mié. mar. 22, 07:23:00 p. m. 2006  
Blogger RosaAmarilla desde el desierto dijo...

jo, pues dices que es un cuento absurdo, pues yo debo ser muy absurda, por que me ha gustado mucho.


Besotes gordotes

mié. mar. 22, 07:54:00 p. m. 2006  
Anonymous la novia de dammy desde el desierto dijo...

Pues además he de decir que ese fue el 1er cuento que me contó para dormir...jejejeje y lo consiguio....ejemmmm....no se por que...???

b7s

mié. mar. 22, 08:18:00 p. m. 2006  
Blogger Eolo desde el desierto dijo...

Me ha gustado un montón. EStá super bien. Cuando tenga hijos se lo contaré ^^

mié. mar. 22, 08:19:00 p. m. 2006  
Blogger Eolo desde el desierto dijo...

una question: pasame el nombre del corto d tu amigo, ok? pa echarle un vistazo, jajaj. un kiss

jue. mar. 23, 02:12:00 a. m. 2006  
Anonymous lanamberguan desde el desierto dijo...

es un cuento precioso
besos

jue. mar. 23, 10:11:00 a. m. 2006  
Blogger Hogarth desde el desierto dijo...

De aquí si se podría quitar una buena canción.. XDDD

jue. mar. 23, 12:16:00 p. m. 2006  
Blogger Rushia desde el desierto dijo...

Ohhh, ¡qué bonito! Pues me ha gustado, ¿eh? Este fin de semana se lo cuento a mi novio pa que se duerma, ¿puedo?

Besitos,
Rushia.

jue. mar. 23, 12:30:00 p. m. 2006  
Blogger Afrodita desde el desierto dijo...

Pues me ha gustado el cuento! Ahora además de director de cine, nos has salido escritor de cuentos!! jejeje
Besotes

jue. mar. 23, 02:00:00 p. m. 2006  
Blogger Hepoir desde el desierto dijo...

Vaya grupo más raro: un par de ratones, un gigante y un inmigrante. Genial.

Aunque ya parece mi casa en la que yo, un geranio, vivo con un ñu, el Hombre Turrón y el señor Lezanco.

Si es que el mundo está repleto de giros inesperados.

jue. mar. 23, 02:26:00 p. m. 2006  
Blogger Peasho desde el desierto dijo...

Ole Dammy..... Jejejjeje, es muy bueno.... Divertido, sí señor.
Lástima que nos salgan los tres cerditos como ladrones del Bronx o algo así.. Ya hubiera sido el sumum...

Un abrazo, amiguete....

jue. mar. 23, 04:06:00 p. m. 2006  

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